Diálogos de FIAUdeC abordan agregación de valor a productos forestales no madereros

Se busca difundir el conocimiento entregado en talleres a un número más amplio de recolectores. Participan organizaciones de pequeños productores, académicos de la Facultad de Ingeniería Agrícola de la UdeC, y representantes de Achipia, Infor, Masisa, Arauco y del Taller de Acción Cultural TAC.

Como parte de un trabajo que la Facultad de Ingeniería Agrícola de la Universidad de Concepción (FIAUdeC) viene desarrollando hace cuatro años con organizaciones de recolectores de Ñuble, Bío Bío y Maule, la próxima semana se desarrollará el ciclo de diálogos “Agregación de valor a productos forestales no madereros (PFNM)”, el que incluirá cinco jornadas, que se transmitirán por Facebook Live en el fan page de FIAUdeC, desde el lunes 30 de noviembre hasta el viernes 4 de diciembre, a partir de las 18.30 horas.

En los diálogos participarán, además de organizaciones de recolectores y pequeños productores, académicos de la FIAUdeC, representantes de la Agencia Chilena para la Inocuidad y Calidad Alimentaria (Achipia), del Instituto Forestal (INFOR), de Masisa, de Arauco y del Taller de Acción Cultural (TAC).

Los PFNM son aquellos que entregan los bosques, como hongos, frutos silvestres y hierbas medicinales, y cuya recolección es una actividad ancestral que en la actualidad representa una importante fuente de ingresos para más de 37 mil personas en las regiones de Ñuble y Bío Bío -la mayoría mujeres-, según el último catastro del Infor. Destacan la rosa mosqueta, el boldo, variedades de hongos, el maqui, el quillay, la hierba de San Juan y más de un centenar de otras hierbas medicinales. A partir de estos se elaboran deshidratados, pastas comestibles, snacks, infusiones, extractos, aceites esenciales, y productos cosméticos, pero un gran volumen también se vende como materia prima a granel para la industria. Se trata de un sector en franco crecimiento a nivel nacional, lo que queda en evidencia en el alza sostenida de las exportaciones, que en 2019 llegaron a US$85,7 millones.

Compartir experiencias

Según expuso la decana de FIAUdeC, Dra. María Eugenia González, la motivación por realizar este ciclo nace a partir de la necesidad de transmitir conocimientos a los recolectores y pequeños productores que podrán seguir la transmisión, de manera que logren agregar valor a sus productos y obtener un mayor retorno por su trabajo, enfatizando la importancia de implementar protocolos de higiene e infraestructura pertinentes.

“Hemos hecho un trabajo muy importante en capacitar a estas personas, para que le puedan dar un valor agregado a los productos, ellos hacen un esfuerzo muy grande para hacer esta actividad, los bosques tienen un riqueza biológica muy grande, hay plantas que tienen compuestos bioactivos clave; entonces, nosotros pensamos que desde la Universidad, con un enfoque científico y tecnológico, podemos aportar a la agregación de valor, desarrollando productos saludables, que sean innovadores; pero por otra parte, también hay que formar a los recolectores, porque muchos están dedicados a la recolección, algunos tienen unidades productivas donde deshidratan, pero pensar en agregar mayor valor en el desarrollo de productos implica tener otros conocimientos”, explicó la decana.

En ese contexto, destacó que la Facultad ha trabajado en dos proyectos orientados a los recolectores de PFNM, que fueron apoyados por la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), con muy buenos resultados. “Les entregamos protocolos de trabajo, buenas prácticas de higiene, manipulación y sanitización, además de instruirlos en cómo elaborar productos nuevos”, resumió.

A partir de lo anterior, la Dra. González planteó la importancia de “difundir este conocimiento, compartir estas experiencias de trabajo, poder acercar a otras agrupaciones al Departamento de Agroindustrias y al Centro de Desarrollo Tecnológico Agroindustrial (CDTA), ambos de la Facultad de Ingeniería Agrícola, para que podamos colaborar con ellos en el desafío de darle valor agregado a su producción; estamos apuntando también a otras regiones, por ejemplo, hemos formulado proyectos recientes para trabajar con recolectores de Aysén; y también estamos pensando en la pequeña agricultura y en comunidades de pueblos originarios”.

A través de este ciclo de diálogos, reafirmó que se puede proyectar a un público mayor el conocimiento y las experiencias que se han transmitido en los talleres con grupos específicos que se han realizado en el marco de los proyectos.

Expositores

Por eso cobra especial relevancia la participación de los representantes de las organizaciones como expositores en este ciclo. Son los casos de Susana Contreras, Mery Núñez, Ana Valverde y Cipriano Cid, de la Coordinadora de recolectoras y recolectores de PFNM de Bío Bío, Ñuble y Maule A.G. “Riqueza de nuestra tierra”; Fernando Currioa, de la comunidad indígena El Avellano; y Evelyn Jara, de la cooperativa campesina Kotun Ñuben.

A ellos se suman la Dra. María Eugenia González, Dr. Christian Folch, Dr. Pedro Aqueveque, Dra. Leslie Vidal, M. Sc. Pamela González, Alfredo Zenteno, Lic. Ana Valdebenito, Dr. Rudi Radrigán y M. Sc. Claudia Carrasco, de FIAUdeC; Patricia Montolivo, de Arauco; Ricardo Jacob, de Achipia; Margarita Celis, de Masisa; Verónica Salas, del TAC; y Gerardo Valdebenito, del Infor.

Más que deshidratar

Mery Núñez, del sector Manco, en la comuna de Florida, preside el comité “Sol naciente”, que agrupa a seis socios que recolectan más de 60 variedades de hierbas medicinales, entre ellas, menta, manzanilla, poleo, cedrón, salvia, boldo, además de los frutos de rosa mosqueta y hongos silvestres, que comercializan deshidratadas en bolsas de 30 gramos, principalmente a través de ferias.

Recordó que, a partir de 2014, cuando se agruparon, comenzaron a deshidratar su producción y a participar en proyectos con la Universidad de Concepción y otras instituciones.

Para Núñez y el comité que preside, hoy la agregación de valor va más allá de la deshidratación y la obtención de la resolución sanitaria, que constituyen el mínimo. “Tiene que ver con el envasado y etiquetado, con la calidad y con la elaboración de productos a partir de las hierbas”, planteó.

En ese sentido, la dirigente valoró la realización del conversatorio: “nosotros nunca dejamos de aprender e invitamos a más personas a que se sumen”, pues reconoció que hay muchos recolectores que se encuentran en niveles de agregación de valor más bajos, que no deshidratan, que no saben conservar adecuadamente el producto y que no conocen las propiedades medicinales de todas las hierbas. “Conocer las plantas es fundamental, para eso también hay talleres, imagínese si la persona no sabe, puede recolectar hierbas tóxicas”, explicó.

Cinco temas

En la jornada del lunes 30 se abordará la “Innovación, motor fundamental para dar valor agregado a la recolección ancestral de PFNM”; el martes será el turno de la “Inocuidad, requisito indispensable para procesar PFNM en unidades productivas rurales”; en la tercera jornada, el diálogo analizará “El rol de la extensión como impulso a los microemprendedores de PFNM en entornos rurales”; para continuar el jueves 3 de diciembre, en que se destacará el caso de “Riqueza de nuestra tierra, ejemplo de asociatividad”; y finalmente, el quinto día: “Vinculación y trabajo colaborativo entre CDTA y la Comunidad Indígena El Avellano”.