Docentes UdeC participan en Mesa de Salud Mental de la Macrozona Centro Sur

El documento refiere a la fragilidad de la salud mental en estos tiempos de pandemia, ejemplificando con el aumento de estrés, ansiedad y trastornos del sueño que viven muchas personas.

Las Dras. Gabriela Nazar Carter y Paulina Rincón González, junto con el Dr. Cristián Oyanadel Véliz, trabajaron en una mesa de salud mental junto a profesionales de otras casas de estudios superiores, lo que se materializó en una guía de orientaciones técnicas.

Ante una situación potencialmente traumática a la que se ve enfrentada la población de  nuestro país, debido a la amenaza de contagio de Covid-19 y las pérdidas implicadas —humanas y materiales—, a instancias de la Seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de la Macrozona Centro Sur se constituyó una mesa de salud mental.

Así fue como especialistas de la Universidad de Concepción, Universidad Autónoma de Chile, Universidad de O’Higgins, Universidad de Talca, Universidad Católica del Maule, Universidad Católica de la Santísima Concepción y Universidad del Bío-Bío se reunieron durante semanas en instancias virtuales tendientes a trabajar en distintos tipos de investigaciones que abordan la salud mental.  

Cabe mencionar que estuvieron presentes en las diversas comisiones los vicerrectores y vicerrectoras de investigación y desarrollo de las instituciones involucradas, donde destacó la Dra. Andrea Rodríguez Tastets de la Universidad de Concepción.

Una de los trabajos de las comisiones finalizó con la Guía de orientaciones técnicas para la salud mental en pandemia. Al respecto, el Dr. Cristián Oyanadel Véliz, docente del Departamento de Psicología UdeC, señala que “esta guía contiene una serie de sugerencias o recomendaciones para los distintos equipos que están tomando decisiones en las mesas que se han conformado en las diferentes regiones, para que puedan tener en cuenta algunos elementos de manejo de la comunicación, acerca de conductas humanas, entre otros puntos, considerando de especial manera a las personas que están en grupos vulnerables y así contar con mensajes que puedan ser gestionados y dirigidos a la comunidad de buena manera”.

El documento refiere la fragilidad de la salud mental en estos tiempos de pandemia, ejemplificando con el aumento de estrés, ansiedad y trastornos del sueño que viven muchas personas, las cuales ante la pérdida de seres queridos, el hecho de quedar sin empleo o ver reducidas sus fuentes de ingresos, ven aparecer en sus vidas estas complejas afecciones.

Uno de los puntos relevantes del escrito dice relación con la importancia de cambiar el concepto de distancia social por el de distancia física, enfatizando justamente en la relevancia de un apoyo social a los grupos vulnerables, donde están los adultos mayores, las personas excluidas por diferentes motivos, inmigrantes, las que presentan patologías mentales previas, muchas mujeres que ahora enfrentan una doble carga, personal de salud, entre otros.

En cuanto a la comunicación, se aboga por un correcto uso de esta, con campañas antiestigma de las personas que son afectadas por el Covid-19, las que en algunos casos se han visto enfrentadas a una feroz discriminación; además, en lo que dice relación con educación y salud a distancia, se sugiere darle importancia a la radio y televisión, considerando que una parte de la población vulnerable no tiene acceso a internet.

Oyanadel puntualiza que el trabajo fue de tres semanas y en la confección final del documento se ocuparon cinco días, en cuya redacción participó con la profesora Rincón. Respecto a la continuidad, afirma creer que “es una primera etapa. La Seremi de Ciencia, Dra. Paulina Assmann, está en constantes reuniones con los vicerrectores y vicerrectoras de las distintas  universidades. Quedamos de acuerdo en compartir información científica de esta pandemia, que todos los grupos que trabajan en esta mesa puedan compartir los diferentes materiales y que se pueda tener una correcta divulgación”, concluye.